DesigualdadRecensión

“Inequality: What Can Be Done?” de Anthony Atkinson

El estado de la economía actual ha encendido señales de alarma en los países de altos ingresos. Los investigadores han renovado su interés sobre la inestabilidad económica, social y política en estas sociedades. Como principales causas de esta situación se indican los cambios en la distribución del ingreso, pobreza y el bienestar social, experimentados durante las últimas décadas del siglo XX. En su reciente libro, Inequality: What Can Be Done?, Anthony B. Atkinson profundiza este diagnóstico y propone nuevos caminos para construir un mundo menos desigual.

El libro está estructurado en tres partes. En la primera parte, el autor se concentra en la desigualdad económica como un aspecto de un esquema general, que incluye los aspectos políticos, culturales y sociales. De aquí que existen muchas cosas por discutir en términos de desigualdad económica, más allá del popularizado debate acerca del 1 vs 99 por ciento. Por ejemplo, para obtener conclusiones sobre la desigualdad general deben evaluarse tanto los ingresos del trabajo y del capital, como su interrelación. Por otro lado, es necesario reconocer las condiciones que condujeron a la reducción de la desigualdad en el pasado, aunque no puedan ser replicadas en el mundo actual. Pensemos, por ejemplo, que mientras nadie desea la reversión del cambio tecnológico y la globalización, estos fenómenos producen desigualdad de un modo directo. A partir de esta realidad, debemos pensar que el futuro es más incierto y las reformas para reducir la desigualdad deben ser flexibles.

La segunda parte del libro se sostiene con ideas productivas, que fundamentan quince propuestas concretas para aliviar la desigualdad económica. El objetivo final es combinar la reducción de la desigualdad entre los ingresos que proporciona el mercado, con políticas de redistribución efectivas. En general, el autor propone alcanzar este objetivo desarrollando el mercado de crédito, optimizando los impuestos a las pensiones privadas, a la riqueza acumulada, implementando un régimen global de impuestos a la renta individual, y reduciendo la carga impositiva a las empresas. Atkinson previene, además, que deben atenderse las interdependencias entre estas propuestas, para garantizar la efectividad de las reformas.

La parte final del libro está dedicada a proveer suficiente evidencia para las propuestas anteriores. Según el reconoce el autor, esta parte intenta anticiparse a las inquietudes de la  audiencia mayoritaria, cuya opinión es aparentemente neutral. Atkinson consigue su objetivo, refutando los contra-argumentos que reciben sus propuestas con cuidadosos cálculos de los costos de implementar las reformas. A partir de este resultado, cuanto más rápido se alcance el consenso político para iniciar las reformas necesarias, existirán mayores motivos para alimentar el optimismo sobre la reducción de la desigualdad de ingresos en el mediano plazo.

En conclusión, este nuevo libro de Atkinson ofrece bastantes consejos prácticos para mejorar las políticas públicas en orden de reducir la desigualdad económica global. Estas peculiares características aumentan el interés en la lectura de este tipo de bibliografía, desafiante por su tono formal y académico. De modo que, quienes elijan leer este libro esperando los pensamientos inteligentes y sabios del autor no serán defraudados a lo largo de sus 384 páginas. Por lo tanto, esta obra es recomendable como una lectura indispensable para quienes estén interesados en el tema.

 

Inequality: What Can Be Done? fue publicado por Hardvard University Press. Para mayor información consulte aquí.